Guardia Nacional, el brazo armado de la 4T

  • El Presidente hizo el primer pase de revista de este cuerpo policial civil, conformado en su mayoría por militares quienes para López Obrador representan, les dijo, los “actores principales” y “la vanguardia para lograr la transformación de México”.

Ciudad de México.- Con la pintura que aún parece fresca en la camioneta blanca que ahora luce un nuevo nombre y el escudo de la Guardia Nacional. El nuevo color tapa su origen, el gris de esa Cheyenne con doble cabina blindada de la Armada de México.

Sobre ella, se acomodó primero, al frente, el presidente Andrés Manuel López Obrador flanqueado a su derecha por el secretario de la Defensa Nacional, el general Luis Crescencio Sandoval, y a su izquierda por el titular de la Marina Armada, el almirante José Rafael Ojeda Durán.

Detrás de ellos, en la misma camioneta, iban los jefes directos de quienes este domingo estrenaron sus uniformes de color gris con blanco para los elementos destinados a operativos, y gris con negro para los que tendrán la misión de ser “cercarnos a la gente”, Alfonso Durazo Montaño, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, y el comandante de la Guardia Nacional, el general Luis Rodríguez Bucio.

Así, el Presidente hizo el primer pase de revista de este cuerpo policial civil, conformado en su mayoría por militares quienes para López Obrador representan, les dijo, los “actores principales” y “la vanguardia para lograr la transformación de México”, en beneficio del pueblo. Con este primer acto, al menos en el discurso, se dio “el inicio del fin” de la crisis de inseguridad y violencia que afecta al país.

La ceremonia de inauguración denominada “despliegue por la paz” inició puntual. A la diez de la mañana empezaron los honores al Presidente y luego el saludo a la bandera. Pero, afuera del Campo Militar “Marte” la gente seguía intentando entrar al evento porque la convocatoria que hizo el gobierno fue abierta para asistir con “familiares y amigos”.

Cuando la gente se acercaba a preguntar al cerco militar que tenían a un costado del Auditorio Nacional, tanto militares como funcionarios de Presidencia, organizadores del evento, decían: “a nosotros no nos dieron esa instrucción, no sabemos; mientras que los funcionarios de Presidencia señalaban “no sé por qué habrán dicho que era de libre acceso si no hay tanto espacio”.

Tras los honores, el primero en tomar la palabra fue el general de brigada, Luis Rodríguez Bucio, comandante de la Guardia Nacional. Pero desde ese primer momento el cansancio entre los 10 mil guardias nacionales formados en el patio central del campo militar era evidente, al grado, incluso, de que a pocos minutos antes de iniciar el evento se pedía por el altavoz a los bloques de uniformados que mantuvieran la postura y permanecieran en una posición de “firmes”.

La inseguridad en nuestro país tiene remedio. Está cercano el día en que nos veremos caminando libres de temores por las calles (…) No lo lograremos de la noche a la mañana porque este problema tampoco se generó de la noche a la mañana, pero cantaremos victoria. Las y los mexicanos han confiado esa responsabilidad a los integrantes de la Guardia Nacional”, decía el secretario Durazo Montaño como segundo orador.

Mientras el mando de mayor jerarquía dentro de la estructura de la GN pronunciaba su discurso en el que reconocía la crisis de seguridad como el mayor reto del gobierno de López Obrador, enunciaba las encomiendas y, en contraste, las primeras asistencias médicas para los elementos que ya no pudieron continuar en formación se hicieron evidentes.

“Pues es el golpe de calor, por el clima pues, y es que ya son varias horas en formación”, refirió un coronel del Ejército ante la salida de varios elementos, mujeres y hombres de la Guardia Nacional, quienes tuvieron que ser atendidos y sacados del patio central del Campo Marte, algunos a pie otros en camilla. A lo largo de la ceremonia al menos una decena de uniformados tuvo que abandonar el lugar para recibir atención médica.

Rompiendo el protocolo, al estrado fueron llamados, al mismo tiempo, el titular de la Defensa Nacional y al secretario de la Marina Armada de México. El primero en tomar la palabra fue el almirante José Rafael Ojeda Durán, quien justificó la inusual forma en rendir su mensaje en conjunto con el general Luis Crescencio Sandoval.

“Esto es así porque conjunta ha sido su concepción, construcción y contenidos de la Guardia Nacional, y porque conjunta es la visión sobre los avances que existen en el país y los retos que están por venir. Siempre Defensa y Marina actuaremos juntos”.

Al momento, el presidente López Obrador realizaba anotaciones sobre el discurso que ya había preparado, lo mismo hizo cuando el titular de la Sedena tomó la palabra. La atención del comandante supremo de las Fuerzas Armadas se concentró en las ponencias de los titulares, y así lo admitió cuando hizo uso de la palabra.

“Ustedes los han escuchado, hablan de que el problema de inseguridad y de violencia se origina por causas sociales, económicas. Los dos hablan de que tenemos que actuar, pero respetando los derechos humanos con el uso moderado de la fuerza, que no se trata de avasallar, de masacrar, de reprimir a nuestro pueblo”, dijo el presidente en referencia a los discursos de los titulares de las Fuerzas Armadas.

En el acto inaugural de la puesta en marcha del nuevo cuerpo de policía, con mando mixto (civil-militar) el presidente enalteció tanto a mandos como integrantes de las Fuerzas Armadas, y sobre ellos, aunque dirigiéndose a los integrantes de la Guardia Nacional, depositó su confianza. Señalando que la lealtad del Ejército y la Marina representaban los pilares no sólo de la nueva policía sino del Estado mexicano.

En tanto transcurrían los casi 30 minutos que duró el discurso del Presidente, los elementos de las Fuerzas Federales, vestidos de civil, que se encontraban en la tarima de invitados especiales mostraron más su interés cuando el mandatario habló sobre la Policía Federal, en particular cuando el mandatario se refirió a la institución creada hace 20 año como una institución ‘degradada’ y que se estaba ‘echando a perder’; “uff que si no”, “mmm si supiera”, fueron algunas de las expresiones que los hombres sentados a un lado de los familiares dijeron al momento.

Los días previos a la ceremonia de inauguración de la puesta en marcha oficial de la Guardia Nacional, a través de redes sociales, presuntos integrantes de la Policía Federal se manifestaron en contra de este nueva corporación, que de facto implica la desaparición de la institución a la que pertenecen.

Criticas al reciclaje de las unidades (vehículos) que hoy forman parte de la GN, así como a las excesivas tallas de los nuevos uniformes que recibieron los guardias fueron el motivo de vídeos y fotografías que evidenciaron el descontento de los agentes federales.

La espera fue prolongada, pero tras hora y media que duró el evento, aunadas a las al menos cuatro horas en las que estuvieron de pie, ensayando, los 10 mil efectivos de la Guardia Nacional, conformada por militares, marinos y policías federales, los uniformados tuvieron tiempo de estirarse y relajar su postura luego de la encomienda ‘histórica’ que en voz del presidente tenían por delante, ni más ni menos que ser los protagonistas de la cuarta transformación.

 

Con información de Eje Central.

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