Después del niño ahogado…

En corto… sin cortes/Por José Ortiz Medina.

Efectivamente, “después del niño ahogado, tapan el pozo”. Así lo hizo la Secretaria de Protección Civil, la tlaxcalteca Guadalupe Osorno Maldonado, con la tragedia del Libramiento de Cardel, en donde hasta este domingo había seis personas fallecidas, algunos menores de edad, y 23 lesionados.

Y es que hasta este domingo, la Antropóloga Social se dignó a alertar a la población por el incendio de pastizal que se reactivó en ese tramo carretero. Hasta este domingo, a la Maestra en Literatura Mexicana se le ocurrió cerrar la autopista Cardel-Veracruz.

Y hasta este domingo, la Doctora en Antropología por la UNAM emitió varios tuits alertando a la población.

¿Pero el pasado sábado, poco antes de las 15:00 horas? Pues Guadalupe brilló por su ausencia. Ningún tuit, ninguna alerta, ninguna instrucción del cierre de la carretera.

¿En dónde estaba el sábado anterior Guadalupe Osorno, previo al accidente?, ¿acaso en un restaurante tantoyuquense degustando enchiladas con carne asada?, ¿o en carretera camino a Xalapa luego de aplaudirle a su gran Tlatoani Andrés Manuel López Obrador durante su gira por Tantoyuca?

Cualquiera de esas dos cosas estaba haciendo, pero menos una llamada de alerta o una acción para prevenir la tremenda carambola en la que participaron poco más de 15 vehículos. Y de esa omisión hay constancia en la cuenta de Twitter de la dependencia @PCEstatalVer y en la cuenta personal de la servidora pública @lupeosorno. Lo único que se había tuiteado previo al accidente en la cuenta de PC fue un reporte sobre el pronóstico del tiempo. Y en la cuenta de Lupe, el tuit anterior al percance fue el viernes 29 de marzo, también sobre el pronóstico del tiempo: “sábado caluroso, domingo con lluvias y evento de Norte fuerte”.

Pero bueno, si Lupita andaba en otros menesteres que no fueron los de Protección Civil, se supone que para eso están las guardias de fin de semana. Pero ni eso. Todo parece indicar, que como reza el dicho popular, cuando sale el gato, hacen fiesta los ratones.

Pero qué podíamos esperar de Guadalupe Osorno, en cuyo curriculum no figura ninguna experiencia en Protección Civil.

En su experiencia laboral sólo figura la de haber sido diputada y asesora legislativa en la LXIV Legislatura del Estado de Veracruz; encargada de la Oficina de Difusión Editorial en la Editora de Gobierno del Estado de Veracruz y fue docente de bachillerato, licenciatura y posgrado. ¿Y experiencia en Protección Civil? Pues ninguna. La única protegida es ella, Guadalupe Osorno. Y la “protege” muy bien su amiga íntima la ex diputada local Tanya Carola, quien la recomendó con Cuitláhuac para ocupar esa importante secretaría que merecía un mejor perfil; y habrá que investigar con qué tantos recursos públicos es protegida Tanya Carola por la titular de Protección Civil.

El pasado sábado, entrevistada por la XEU, una atolondrada Guadalupe Osorno, sólo atinó a decir sobre el mega accidente vehicular: “Se ha dicho mucho respecto a la visibilidad de la carretera que eso pudo causar el percance, la realidad es que no tenemos por cierto que ocasionó el humo y si fue eso, si es que había una disminución de la visibilidad o pudo haber una falla mecánica, está la Fiscalía y peritos que van a hacer los análisis correspondientes”.

Por supuesto que era más que obvio que el accidente lo causó la falta de visibilidad en la carretera ocasionado por la quema de pastizal. Hay abundante evidencia fotográfica y videográfica de ello. ¿Pero por qué deslizar lo de la posibilidad de una falla mecánica? Pues porque Guadalupe quiso inútilmente escurrir el bulto, evadir su responsabilidad, pues.

Esta falta de experiencia, valemadrismo, o como usted lo quiera calificar amable lector, lo describió a la perfección en Facebook el ex Director de Tránsito Pastor Pérez Saldaña (respetamos la ortografía original):

“Esto pasa porque las autoridades tienen la cultura de la reacción no prevención, asta que pasa la desgracia todo mundo se moviliza, como es posible que una humazon de ese tipo no lo detecte nadie, pf, tránsito bomberos, pc. En la milonga se la pasan, SEÑORES SEAN PREVENTIVOS. No esperen uxiliar lesionados, y levantar muertos”.

Pero no nos extraña esta impericia, abulia y lentitud. En el incendio que devoró más de 800 hectáreas en Toxtlacoaya, municipio de Las vigas, de igual forma se vio la falta de celeridad para atender la conflagración, que avanzó rápidamente ante la falta de experiencia del gobierno de Cuitláhuac. De no haber sido por la intervención de la Secretaría de Marina que envió helicópteros equipados con helibaldes para sofocar las llamas desde las alturas, pudo haber habido una tragedia mayor si el fuego hubiese avanzado a zonas pobladas. Si nos hubiéramos atenido a Lupita y su falta de experiencia, sería la hora en que la lumbre ya estuviera en Acajete o Banderilla.

Ya veremos cómo nos irá a los veracruzanos y a los turistas en las venideras vacaciones de Semana Santa: ojalá en Protección Civil se pongan las pilas y no haya tanto ahogado en las playas de ríos, lagunas y mares. Y qué decir de las acostumbradas inundaciones del próximo verano; Guadalupe ya debería estar tomando cursos intensivos de estos y otros temas relacionados con su área. Digo, porque ni de broma Cuitláhuac la va a correr. Impera el mismo amiguismo que en la era jurásica del PRI y en el breve gobierno panista.

Obvio es que los deudos de las seis personas fallecidas interpondrán sendas demandas contra varias instancias de gobierno. Y a una de las dependencias que le podría resultar responsabilidad sería a la Secretaría de Protección Civil del Gobierno del Estado de Veracruz, por omisión. Pero como la cuerda siempre se rompe por lo más delgado, seguramente le echarán la culpa a un chivo expiatorio, que podría ser un funcionario o empleado de menor nivel. Porque Tanya Carola no permitiría que su amiga, pise la cárcel. Así ha sucedido toda la vida, hasta en la decepcionante Cuarta Transformación en la que nada ha cambiado; siguen los mismos vicios y viejas prácticas del pasado. Pero en su conciencia recaerán estas seis vidas perdidas, si es que la secretaria tiene conciencia…. y vergüenza. Y también recaerían estas muertes en la conciencia de quien la nombró, por carecer Guadalupe del perfil idóneo. Bien dicen que no tiene la culpa el indio…

Pero apostamos doble contra sencillo que no faltarán columnistas o editorialistas totalmente Palacio que iniciarán más o menos así sus comentarios: “es de reconocer la atención inmediata por parte de la Secretaría de Protección Civil a los lesionados en la tremenda carambola acontecida este sábado por la tarde… y qué decir de la prevención, la secretaria Guadalupe Osorno estaba en la jugada…. Y el gobernador Cuitláhuac García de inmediato dejó de comerse su zacahuil huasteco y emprendió su viaje raudo y veloz en helicóptero para atender a las víctimas de tan lamentable tragedia….”

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