Peinan a la Virgen de la Candelaría

Los tlacotalpeños realizaron la llamada “Preparación” de la Virgen de la Candelaria cambiaron su vestido, arreglaron su cabello, y la dejaron lista el inicio de su festividades. Foto Abril P.
Los tlacotalpeños realizaron la llamada “Preparación” de la Virgen de la Candelaria cambiaron su vestido, arreglaron su cabello, y la dejaron lista el inicio de su festividades. Foto Abril P.

Tlacotalpan Ver.- Octavio Cueto/ Enviado.- Son las ocho de la noche. Los integrantes de la cofradía encargada de esta especial tarea llegan al santuario. A pesar de verse con mucha frecuencia, se saludan con bastante entusiasmo. Y no es para menos, se les encomendó un trabajo intimo, importante, dejarla a ella, la Virgen de la Candelaria, lista para el inicio de las festividades en su honor.

Con enorme solemnidad, suben los escalones que van al altar principal, y bajan ya con la figura de la virgen.  La ponen sobre una alfombra y comienzan a rezar por distintas intenciones. La cargan con infinita devoción. La tratan con infinita dulzura y cariño, tanto, como si tuvieran un recién nacido en sus manos.

 Acomodan su cabello con extrema delicadeza,  la peinan, y finalmente cambian su vestido.

Le colocan una prenda elaborada en satín de color beige. También un  rosario que tiene un crucifico de madera. Y su corona.

Una vez terminado este ritual la ubican en el lugar donde estará hasta el día 9 de febrero. 

Las sentidas muestras de fé se hacen presentes al tener tan cerca la venerada imagen. Foto Abrl P.
Las sentidas muestras de fé se hacen presentes al tener tan cerca la venerada imagen. Foto Abrl P.

Este importante evento, lo realizan año con año, dando inicio así al lado religioso de estas populares fiestas con el novenario, en el que por la mañana las diferentes escuelas y barrios de la localidad visitan el templo para pedir la protección de la “Canducha”, como suelen llamarle, y llevarle diversas ofrendas, y por la tarde, los grupos de la iglesia dirigen un rosario y al terminar, se celebra una misa.

El evento del día de hoy es una muestra más de la enorme fé y confianza que los tlacotalpeños depositan en su “Marinera”, pues son sorprendentes el gran amor y devoción con que realizan esta tarea tan singular.

Para muchos habitantes de este paradisiaco, pintoresco y bello pueblo, donde  quiso nacer el poeta, músico y cantante Agustín Lara, esto es lo más importante. La veneración a la virgen que alguna vez, fue descubierta en la profundidad del río  y a la que año tras año,  le piden con fervor, salud, amor, prosperidad, alegría, y ahora mucha paz para la región que también se ha visto afectada por el incremento de hechos delictivos.

 

 

 

 

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